
Kenneth Nichols es tanto informático como abogado. Esto le brinda una preparación estupenda para escribir sobre las patentes de software. El autor sugiere el siguiente motivo para leer este libro:
Así como un programador instruido lee artículos del periódico, documentos de diseño y código fuente, también debería ser capaz de evaluar patentes de software. Esta capacidad está convirtiéndose rápidamente en indispensable, por razones económicas y también legales (página 55).
Nichols explica el proceso del patentado, por qué las patentes de software suponen un problema y cómo pueden hacerse respetar. Actualmente, las patentes del software se definen en términos de algoritmos. Nichols discute cómo el sistema judicial define los algoritmos y cómo esa definición difiere de la que podría proporcionar un informático. Paradigmas de codificación como el procesamiento distribuido, los programas que se automodifican y los paradigmas imperativo, orientado a objetos, funcional y declarativo presentan problemas en el proceso de patentado de software. Nichols examina en detalle estas situaciones y muestra el papel de las técnicas de ingeniería del software a la hora de documentar la información necesaria para escribir la especificación de una patente de software.
La terminología importante del proceso de patentado en lo relacionado al software se trata en el tercer capítulo. Por ejemplo, se distingue entre lo novedoso [``novel''] y lo sutil [``nonobvious'']. Asimismo, una patente de software debe separar cuidadosamente el ``ámbito'' y las ``reivindicaciones'' de la patente. Para ayudar a hacer este libro tan práctico como sea posible, este capítulo proporciona un análisis en profundidad de cuatro patentes de software real, un sistema de búsqueda textual, una base de datos orientada a objetos, un blocker de código fuente en C y un método de ordenación de propósito específico.
El cuarto capítulo trata la cuestión de si las patentes de software son una buena idea o no, y examina ambas posturas en detalle. Los asuntos prácticos de entrada en vigor y detección de infracciones están entre los puntos clave tratados. Después de considerar esta cuestión, Nichols presenta el SDKR (acrónimo formado por las iniciales de los apellidos de sus autores: Samuelson, Davis, Kapor, y Reichman). El SDKR es una propuesta que ``aboga por una forma especial de propiedad intelectual para el software de las computadoras'' con el objetivo de reemplazar las patentes del software
En el capítulo sexto se incluyen completos consejos prácticos para los desarrolladores de software que tratan de encontrar información acerca de cómo proteger su software. Los últimos dos capítulos proporcionan un resumen y algunas reflexiones acerca del futuro de la programación.
Recomiendo favorablemente este libro a cualquiera que planee desarrollar el software como modo de ganarse la vida: las patentes de software no sólo pueden proteger su inversión de tiempo, energía y creatividad en el proceso de programación, sino que incluso pueden hacerle ganar algún dinero extra si otros deciden obtener una licencia de su software.
Copyright 1999 Lynellen D. S. Perry
Modificado por última vez:
Localización: www.acm.org/crossroads/espanol/xrds5-3/invent.html