En los últimos años han ocurrido grandes cambios en la ex-Unión Soviética y la Europa del Este. Han hecho erupción revoluciones, se han desmoronado barreras, gobiernos han sido derrocado y la situación económica de la región se ha vuelto frágil. En el resto del mundo, los últimos años han traído enormes cambios en la industria de la informática, en cuanto a la tecnología disponible, el campo de las telecomunicaciones y los sistemas de información globales. ¿Cómo han evolucionado ido la Europa del Este y la ex-Unión Soviética en este campo y mercado tan rápidamente cambiante? Este artículo hechará una ojeada informativa a la historia del desarrollo de la informática detrás de la cortina de acero, el desafío de intentar alcanzar la tecnología occidental y se discutirá cómo se ha desarrollado en el mercado moderno de la información y de la tecnología hasta hoy en esa región.
Aunque los ordenadores y su capacidad de procesar datos plantearon serios problemas a estas sociedades con la información restringida, los resultados y las posibilidades que provenían de tales potentes herramientas fueron muy deseados. La potencia que se percibía de los ordenadores forzó a los ciudadanos de las naciones del bloque del Este a desarrollar habilidades informáticas, con la esperanza de que el acceso a la información podría continuar siendo firmemente controlado en el proceso [6].
El primer proyecto informático de importancia en la Unión Soviética fue lanzado en respuesta a las misiones americanas Apollo de exploración del espacio. Los soviéticos consideraban a los ordenadores americanos la razón clave de los logros de Apollo. El primer ministro Kosygin expresó un profundo descontento con la investigación y el desarrollo soviéticos en aquella época, particularmente con las debilidades de la industria del ordenador en la carrera económica con el Oeste [2].
A principios de los años 70, los sistemas más ampliamente usados y producidos en la Unión Soviética eran duplicados funcionales de los exitosos sistemas de IBM, Digital e Intel que fueron introducidos en el mercado entre 1965 y 1968. La informática soviética comenzó a centrarse en desarrollar y usar grandes mainframes. Este tipo de ordenador era una necesidad para las industrias de la defensa y del espacio. Los mainframes también eran apropiados para el uso centralizado en la administración y la planificación económica. También podrían ser destinados a las agencias centrales principales y mantenerse bajo un ajustado control [2].
En 1984 la élite académica y científica soviética fue descrita creyente de que algo tenía que hacerse para avivar la concienciación informática en la Unión Soviética; si no, la brecha en la tecnología electrónica entre el Este y el Oeste sería insalvable. Poco después el Politburo tomó medidas para elevar la competencia informática y fomentar la aplicación de la tecnología informática en las escuelas secundarias. Un heterogéneo sector consistente en organizaciones privadas tales como cooperativas, derivados de empresas estatales, empresas compartidas con socios extranjeros y subsidiarias enteramente extranjeras comenzaron a emerger [5]. Algunos especulan con que esto ejerció una importante influencia en la caída del comunismo.
En Polonia, líderes y expertos informáticos promovieron una perspectiva completamente nueva de la informática en la Europa del Este. Los líderes del gobierno emplearon a programadores para demostrar la potencia de la adopción de nuevos modelos de computación. Crearon aplicaciones de gran escala para las actividades bancarias y la industria del ferrocarril. Un sistema de información nacional fue vislumbrado, proporcionando una guía para muchas funciones del ordenador. Polonia envió a especialistas en informática a los mejores centros de entrenamiento del extranjero. De 1971 a 1975 se estima que el número de informáticos creció hasta 50.000 personas. Este era un grupo de talento comparable en nivel de destreza con los doctores en Medicina del país [9].
Los líderes políticos polacos no se preocuparon por la amenaza del intercambio no autorizado de información. De hecho, estos líderes esperaban ejercer incluso un control social más ajustado que el posible en aquella época mediante el uso de ordenadores. El programa finalmente acabó en 1975 después de gastar una suma total que excedía los 10000 millones de dólares en moneda local y $200 millones de dólares en divisas [9].
El régimen en Hungría hizo grandes esfuerzos para promover el uso de pequeños ordenadores en hogares, escuelas, y negocios. Los líderes húngaros esperaban incrementar la concienciación en informática y superar la brecha en tecnología electrónica entre el Este y el Oeste. Checoslovaquia y Bulgaria introdujeron ordenadores de 16 bits en los años 80, que estaban basados en arquitecturas occidentales, aunque la producción y el mantenimiento de los componentes eran limitados [9].
Las naciones ex-comunistas intentaron jugar a ponerse al día
con el Oeste sin admitir haber estado detrás nunca. La gente en
la URSS y la Europa del Este estaba desesperada por tener tecnología
occidental [3]. Al mismo tiempo, los EE.UU. y otras
naciones se peleaban para vender sus mercancías en los nuevos
y prometedores mercados del Este. La Europa del Este poseía un mercado
muy lucrativo con 14 por ciento el producto nacional bruto mundial y 423
millones de personas de -- dos veces la población de los EE.UU.
[1]. Parecía un emparejamiento hecho en el cielo, pero varios problemas se presentaron inmediatamente.
Primero estaban los problemas con las leyes que prohibían ventas de alta tecnología a Europa del Este. Se tardó unos años en aflojar estas regulaciones, costando a los EE.UU. unos $9000 millones estimados al año en ingresos perdidos. Otro obstáculo, que aún existe hoy, es la gruesa burocracia de las naciones ex-comunistas. Las compañías de todo tipo tienen que vadear un papeleo oficial que puede retrasarlas en el establecimiento de nuevas posiciones [7].
Los problemas también se presentaron por especulaciones de que los sistemas de información permitirían a los países conseguir más poder de nuevo. Algunos expertos hicieron ver que la persona media no podría permitirse un ordenador. Por lo tanto, el único grupo que tenía las de ganar eran los aún temidos militares soviéticos. Las pobre situación económica todavía existe hoy y continúa limitando la inversión del Este en tecnología del Oeste [5].
Después de la apertura del Este, las monedas de los países del del bloque del Este no eran convertibles en los dólares USA, complicando el pago de las mercancías. En una tentativa de superar este obstáculo, una firma de software de los EE.UU. canjeó sus productos por varios miles de cajas de cerveza rusa. Otra hizo trueque con alimentos que se estropearon y tuvieron que ser tirados al mar [3].
El mayor obstáculo para las compañías de software es la piratería del software. La mayor parte de la población que usa ordenador en el Este piensa que no debería ser necesario pagar por el software. Esta opinión, junto a la situación económica, ha permitido que la piratería del software prospere. Las compañías de hardware no han tenido que ocuparse de los problemas de la piratería, pero han tenido que esforzarse frente a un aluvión de chips clónicos baratos de las naciones asiáticas [6]. Los gobiernos del Este han aprobado nuevas leyes para prohibir a la empresas comerciales copiar software y aunque los problemas de piratería han descendido, el problema todavía existe hoy [6].
Las compañías también encuentran dificultades para hacer negocios en una región con agitación política. Cuando los checos votaron para dividir su país en dos naciones, las ventas relacionadas con la informática cayeron de manera dramática [6]. Algunos problemas vienen de los propios suministradores y de la dificultad de hacer negocios con otra cultura. Una encuesta mostró que los clientes querían que los suministradores satisficieran sus necesidades de una forma más personal, citando la necesidad de que los vendedores ofreciesen servicios en idiomas locales, entendiesen las necesidades locales, y conociesen otras específicas que varían de un lado a otro de la región [7].
Las ventas en el bloque del Este comenzaron siendo bastante reducidas pero están aumentando rápidamente. Compaq comunica ventas un 54 por ciento de incremento de ventas en Hungría y también contadas crecimiento mínimo del 50 por ciento en la primera mitad de 1996. El crecimiento de las ventas de ordenadores en Europa del Este fue descrito por Compaq como "fenomenal" [4].
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Copyright 1999 Shane Hart Localizacion: www.acm.org/crossroads/espanol/xrds5-3/soviet.html