Traducido por Germán Rojo Eguren
Los avances en la informática y en la tecnología de la información han hecho que las quimeras de la ciencia ficción se hagan realidad. Los teléfonos celulares de hoy en día han recogido el testigo de las radios de muñeca de Dick Tracy. Es más, ya ha llegado "el amanecer de la era de la información", predicho en los 70 y en los 80 en libros como Future Shock [22], de Alvin Toffler, y The Third Wave [23]. La influencia de la comunicación electrónica en el ámbito laboral, comercial y recreativo era prominente en la visión del futuro de Toffler. Quizás, incluso más reveladora era la sugerencia de que el bombardeo de información de tantas y tantas fuentes haría primar no sólo el acceso a ella, sino la capacidad de filtrar los datos innecesarios. La abundancia de los "portales de información" en Internet demuestran la sabiduría de la predicción de Toffler.
¿A quién le beneficia este boom en la tecnología? En gran medida, está determinado por las leyes que cubren la propiedad intelectual. El motivo esencial para tales leyes, "promover el progreso de la ciencia y de las artes útiles", está recogido en el artículo I, sección 8 de la Constitución de los Estados Unidos. La simplicidad de esa básica legislación, y la previsión tan extraña de los escritores de ficción podrían hacernos pensar que nuestro progreso tecnológico ha sido parte de un plan maestro cuidadosamente trazado. Sin embargo, los detalles de la legislación relacionada con la propiedad intelectual no son tan simples, y los desarrollos acaecidos en el área legal en las últimas dos decadas, han fracasado en intentar mantener el paso con nuestra creciente tecnología.
Las patentes y los copyrights (derechos de copia) son dos formas ya establecidas de proteger la propiedad intelectual. De manera tradicional, las patentes se han usado para proteger invenciones de dispositivos físicos y procesos, mientras que los copyrights han cubierto las obras artísticas. Está por ver si las patentes, los copyrights o algún híbrido adecuado al software informático serán el mecanismo apropiado para proteger la propiedad intelectual asociada al software [5]. Las cuestiones referidas al ámbito de protección del software (es decir, protección a nivel de código fuente, de código objeto, o en cuanto al interfaz de usuario, "lo que se ve y se siente") se han establecido a favor de la protección del copyright. Sin embargo, las patentes de software continúan siendo un asunto controvertido. El debate sobre las patentes del modelo de negocios ha sido particularmente intenso. En 1998, el Juzgado Federal de Apelaciones de los Estados Unidos, denegó la excepción de los modelos de negocio como tema patentable en el caso de State Street Bank & Trust Co. contra Signature Financial Group, Inc. [21]. De seguido a esta decisión, la Oficina de Patentes eliminó todas las referencias a la excepción del modelo de negocios en sus guías de inspección de patentes, y un maremagnum de solicitudes vino después, la mayor parte de ellas siendo métodos de hacer negocio en Internet. Algo típico en los comentarios negativos de las patentes del modelo de negocios es que no solo ponen en duda los estándares tradicionales de patentabilidad, sino que también plantean cuestiones legales acerca de quien debería obtener los frutos de Internet como vehículo de comercio [13]. Incluso se ha creado legislación que cambiaría los procedimientos de patente de los modelos de negocio [3].
Tanto Internet como la tecnología que la acompaña, han centrado su atención no sólo en la protección del software, sino también en la viabilidad de una ley de copyright que proteja también obras más tradicionales con copyright, como las grabaciones de audio y las películas. La facilidad con la que tales trabajos pueden ser copiados y publicados en Internet ha originado roces considerables entre los propietarios del copyright y los usuarios. En muchos sentidos, el proceso contra Napster [16] es representativo de este conflicto. Napster es un negocio basado en Internet, que permite a los usuarios individuales copiar directamente archivos comprimidos de música desde los ordenadores de otros usuarios. Aunque Napster, en si mismo, no ha sido acusado de violación del copyright, ha sido supuestamente implicado en un delito de colaboración de la violación del copyright, porque permite a otros copiar de forma ilegal obras protegidas. Un locutor ha sugerido que la inevitabilidad de los avances de la tecnología se ha convertido en una excusa para ignorar los derechos de los propietarios [19]. Más práctica es la observación, de que ya sea correcto o incorrecto, los propietarios se verán forzados sin duda a adaptarse a las nuevas formas de hacer negocio [15].
A pesar de la polémica suscitada alrededor de las cuestiones de la protección de la propiedad intelectual, pocos profesionales de los medios, del ámbito legal o del campo de la tecnología de la información, han reconocido la existencia de varias cuestiones fundamentales. James Boyle, un profesor de derecho que escribe de manera frecuente sobre teorías sociales y legales, argumenta que: "[I] la propiedad intelecutal ... provee la clave de la distribución de la riqueza, el poder, y el acceso a la sociedad de la información" [4]. Obviamente, la legislación de la propiedad intelectual puede tener grandes consecuencias tanto en las recompensas económicas por los esfuerzos individuales como en el crecimiento continuado de la industria del software. Los estudiantes que entren en un programa de estudio de ciencias de la computación pueden tener interés en lo relativo a la propiedad intelectual por la importancia para sus profesiones y por otras diversas razones, también. Sea cual sea la motivación, un curso introductorio a la propiedad intelectual podría tener un efecto positivo en los estudiantes, al alentarles a pensar en como las leyes afectan a todos en la sociedad, no sólo a ellos mismos. El crecimiento acelerado del campo tecnológico ha hecho que para los especialistas en ciencias de la computación sea cada vez más importante la compresión del impacto de la legislación en la industria de la computación. Asuntos tales como la violación del copyright del software, de la recolección de datos, y de la compartición de archivos son temas importantes. El futuro de muchos negocios depende de la legislación que sea aprobada para manejar estos asuntos. Describimos aquí nuestra experiencia con un curso de propiedad intelectual para estudiantes de ciencias de la computación.
El derecho de patentes es una de las pocas áreas de la práctica jurídica que necesita una certificación especial. Los abogados de patentes deben hacer el examen estatal de abogacía, igual que cualquier otro abogado; pero, además, tienen que pasar un examen de agentes de patente, administrado por la Oficina de Marcas Registradas y Patentes de los Estados Unidos (United States Patent and Trademark Office - USPTO). De la misma forma que los examenes de abogacía requieren que los solicitantes sean graduados de la escuela de derecho, la oficina de patentes requiere que los que se presenten al examen de agentes de patente tengan un curso de 4 años de alguna carrera científica o de ingeniería, avalado por alguna universidad acreditada [24]. En realidad, es posible ser agente de patentes, que da derecho a la representación de inventores frente a la oficina de patentes, sin haber ido a una escuela de derecho. Sin embargo, dado que las patentes suelen implicar asuntos que están más alla del mero proceso de solicitar una patente, como un contrato de licencia, la mayor parte de los practicantes son abogados. Como tal, el derecho de patentes es un campo muy especializado. Incluso los directores generales con historiales tecnicos, y los abogados empresariales, cada uno con dominio en su campo, pero con inexperiencia en el otro, encuentran las complejidades del derecho de patentes más allá de su entendimiento [9].
La naturaleza esotérica del derecho de patentes también se manifiesta en las decisiones tomadas por el Tribunal Supremo. Donald S. Chisum, profesor y autor de diversos libros sobre derecho de patentes, ha analizado casos de patentes en el Tribunal Supremo de los últimos cincuenta años, y ha llegado a la conclusión de que las normas aclaradas por el tribunal para el juicio de patentes no han sido de ayuda. Ha sugerido que una de las razones de la pobre calidad de estas decisiones puede ser la escasa calidad de los escritos doctorales sobre patentes [7].
Chisum centra la mayor parte de sus críticas en la falta de claridad de las decisiones del Tribunal Supremo, más que en su postura, ya sea a favor de las patentes o en contra. La falta de claridad en la postura del tribunal es sensata en cuanto se refiere a la toma de decisión de asuntos legales, tanto favorecer a los propietarios de propiedad intelectual o favorecer a los usuarios, es potestad de la legislatura y no de los tribunales. Ciertamente, sería un motivo de alarma si los abogados de patentes, con intereses personales en alentar el archivamiento de solicitudes de patentes, fuesen capaces de dictar tales leyes.
La tendencia actual en los tribunales es el trato favorable a los propietarios de patentes. El número de archivamientos de solicitudes de patente se ha incrementado. Es más, se hacen cumplir las patentes de forma más vigorosa, y se defienden más frecuentemente en los juicios por violación de las mismas, que en el pasado. Un abogado de patentes sugiere que la nueva legislación de patentes resulta del tribunal especial de apelaciones creado en 1982 para llevar los casos de patentes [6]. Rochelle Cooper Dreyfuss, profesor de derecho, ofrece una explicación diferente, que los muchos tipos de innovaciones, particularmente en los métodos de hacer negocio, no fueron considerados patentables previamente. Consecuentemente, los inspectores de la oficina de patentes no tienen "muestras" de patentes ya existentes para compararlas con la novedad de las solicitudes en curso, y por tanto permiten que muchas demandas de patente sean aprobadas cuando deberían ser rechazadas [11].
Yochai Benkler, otro profesor de derecho, sugiere que el conflicto sobre las leyes de propiedad intelectual no es entre los propietarios y los usuarios de las obras protegidas. Benkler, advirtiendo una tendencia en la legislación y en las decisiones de los tribunales a favorecer a los propietarios de grandes colecciones de obras protegidas, dice que la batalla real es entre los tradicionales productores "industriales" de información y los productores puntuales basados en Internet. Por ejemplo, los grandes proveedores de software hacen uso extensivo de licencias de mercado masivo para productos software fabricado en grandes números. A menudo, a este tipo de licencias se les llama "licencias de envoltura rota", porque declaran que el usuario final admite la plena aceptación de todos los términos de la misma en el momento en el que se abre el paquete sellado en el que se venden los discos con el software. La legislación en este área incluye el Acta Uniforme de Transacciones de Información de Ordenadores (Uniform Computer Information Transactions Act -UCITA), una ley estatal cuyo propósito es la validación de tales licencias. La legislación federal citada por Benkler incluye la recientemente promulgada Digital Millenium Copyright Act, que intenta regular el acceso a obras cifradas o encriptadas, y un proyecto de ley que extendería una protección similar al copyright a la información en las bases de datos [2].
No debería sorprendernos que las opiniones que parecen más preocupadas acerca de las tendencias a favor de los propietarios sean abogados en la academia, mientras que los abogados en ejercicio suelen estar más a favor de los desarrollos a favor de los propietarios. El debate sobre la UCITA nos da una buena comprensión de las motivaciones de los grupos en la amplia discusión de los derechos relativos de los usuarios y productores de software. Scott Spooner, un abogado en ejercicio, nos da una revisión favorable, en general, de una versión de la UCITA recientemente aprobada en Virginia. Spooner tipifica la UCITA simplemente como una clarificación de la ley relativo a las licencias de envoltura rota [20]. En oposición, Barbara Simons, presidente anterior de la ACM, apunta que muchos de los aspectos de la UCITA son a favor de los proveedores, siendo el más notable el cómo permite a los desarrolladores de software renunciar a todas las obligaciones por daño adquiridas por defectos en sus productos [18].
Aunque los abogados de patente y los inspectores de la oficina de patentes están formados en el ámbito técnico, los jueces y legisladores responsables de la creación de proyectos de ley de propiedad intelectual no suelen estarlo. De la misma forma, los programadores profesionales y los ingenieros de software, faltos de formación legal, dificilmente van a ofrecer información útil sobre quien debería controlar los frutos de su trabajo. Una forma de asegurarse de que haya un debate más equilibrado sobre la propiedad intelectual en el futuro, es introducir a los estudiantes de ciencias de la computación en los conceptos de la propiedad intelectual.
Si es que se trata de alguna manera, la propiedad intelectual en los programas de educación de las ciencias de la computación, se ve relegada a un único curso de asuntos éticos y sociales. En muchos programas, se ofrece un único seminario acreditado de una hora con la meta aprente de satisfacer unos criterios de acreditación de las habilidades comunicativas orales y escritas, y de las implicaciones sociales y éticas de la informática [8, 17]. Se ha sugerido un tratamiento algo más ambicioso de la propiedad intelectual en la propuesta hecha por David Kay de un curso sobre derecho informático [14].
Creemos que un estudio más exhaustivo de la propiedad intelectual puede influir en las capacidades de elección de la carrera profesional de los especialistas en ciencias de la computación. Por otro lado, no debería ser un punto requerido del curriculum. En la Universidad de Charleston, el desarrollo de las capacidades comunicativas y el tratamiento que se hace de la ética y las cuestiones sociales están integradas en el programa de estudio, y se enfatizan particularmente en un curso final de ingeniería de software. Con ese fin, nos hemos embarcado en la creación de un curso llamado "Propiedad Intelectual y Tecnología de la Información". Por ahora, el curso se ofrece como forma de estudio independiente. Esperamos que el curso pueda ser ofertado en un futuro como una opción más de estudio, y que pueda generar interés entre los estudiantes que se estén especializando en matemáticas, cualesquiera otras ciencias, e incluso empresariales. Añadimos un extracto del programa de estudios del curso original:
La meta de este tutorial es que el estudiante adquiera una comprensión básica de la los conceptos de la ley de propiedad intelectual en lo que se refieren a tecnología de la información, particularmente al software de ordenador. Las tareas se centrarán en los efectos de la legislación y de las decisiones judiciales que afectan a la propiedad intelectual vinculada a la informática, el uso de recursos online para realizar búsquedas de patentes de novedades, hacer borradores de solicitudes de patente, y las reglas y procedimientos de la oficina de patentes. Un objetivo adicional de las tareas será ayudar al estudiante a prepararse para realizar el examen de Agente de Patentes, administrado por la USPTO. Otro objetivo adicional es desarrollar una fuente (en forma de página Web) que pueda ser utilizada por la facultad y los estudiantes del departamento de ciencias de la computación para obtener información básica acerca de las leyes de propiedad intelectual. La calificación del curso se basará parcialmente en una conferencia dada por los estudiantes al final del semestre.
Lista provisional de tareas:
La oferta actual del curso no usa libro de texto. En su lugar, hemos usado las ventajas de la riqueza del material disponible en Internet. Cada estudiante, con una mínima guía del instructor, busca información sobre los puntos listados en el programa académico. Alguno de estos puntos incluyen referencias propuestas como inicio de la investigación, pero en la mayoría de los casos se requerirá que el estudiante se las arregle por sí mismo. Tras preparar un informe sobre cada punto, el estudiante realizará un debate de seguimiento con el instructor. Aunque se ha comprobado que la lista de puntos es demasiado ambiciosa en cuanto a su ámbito para el estudiante particular como curso independiente de estudio, la metodología general del informe y el debate de seguimiento parece ser una forma efectiva de concentrarse en los conceptos importantes. El curso debería ser fácilmente adaptable al formato de aula regular. Con un número más grande de estudiantes, se le podría asignar a cada uno tres o cuatro puntos sobre los que hacer el trabajo, tanto individualmente como en grupos. Cada punto podría ser presentado de forma oral, y la clase entera podría participar en el debate de seguimiento.
Algunas de las actividades y casos investigados por los estudiantes están ilustrados debajo. Se incluyen ejemplos en cada resumen de los materiales que los estudiantes usaron para preparar informes preliminares y una breve declaración de los conceptos principales aprendidos
Una de las actividades completadas era la búsqueda de una patente de novedad. Esto requería acceder a la web de la USPTO e investigar las patentes actualmente archivadas. En la página, se usó el índice de clasificación [26] para encontrar patentes que fuesen similares a la innovación que estaba siendo investigada. Puesto que se encontrarón clasificaciones similares, se investigaron patentes específicas para buscar similaridades entre las reclamaciones hechas por el investigador y aquellas realmente archivadas.
Una segunda aplicación útil de la web del USPTO era la página de búsqueda booleana de patentes [25]. Introduciendo diferentes frases, los usuarios pueden localizar las patentes específicas que les interese. Esta herramienta se usó para encontrar la patente de negocios (un click) que pertenece a Amazon.com. Una vez que se encontró, se estudiaron la redacción y la estructura del documento. Este ejercicio fue útil para entender lo que implica la escritura de una patente.
Otras actividades del curso requerían la búsqueda de casos del tribunal pertinentes a cuestiones de propiedad intelectual. Una de las mejores web que se encontraron para buscar casos particulares fue GigaLaw.com [24], que tiene una gran librería disponible de casos. En el caso de Diamond contra Diehr [25], Diehr quería patentar un proceso de vulcanización del caucho, que usaba un programa almacenado en un ordenador en el proceso. Antes de este caso de 1981, la maquinaria guiada por software no se considerable susceptible de patente. El fallo del tribunal favoreció a Diehr, lo que sentó un precedente que permitía patentar procesos que incluyesen ordenadores.
En el caso de Feist Pubs contra. Rural Telephone, Feist quería crear una guía de teléfonos que estaban listados en algunas guías de sus competidores. La posición de la compañía de teléfonos era que los números de teléfono estaban protegidos por el copyright, y que por tanto no podían ser copiadas y re-distribuidas. El tribunal falló a favor de Feist Publicaciones, sentando precedente legal en la originalidad de los copyrights [26]. Feist Pubs contra. Rural Telephone es un caso importante para la era de la información, porque la reventa de datos de dominio publico es la columna vertebral de muchos pequeños negocios.
El caso Apple Computer contra. Franklin Computer fue una batalla judicial en la que se decidió si los sistemas operativos podían tener protección por copyright. Franklin Computers había desarrollado un ordenador clónico de Apple, y estaba preinstalando el sistema operativo de Apple en esas máquinas. El tribunal falló a favor de Franklin en el tribunal del distrito federal, pero Apple ganó la apelación [27], estableciendo el copyright como la forma estándar de propiedad intelectual para proteger el software de ordenador.
La explosión de las tecnologías de la información en las décadas recientes ha puesto de manifiesto la necesidad de una legislación adecuada de propiedad intelectual. Tradicionalmente, este área de la ley se ha visto dominada por los abogados de patentes. Aunque la ley de propiedad intelectual es un tema complejo, los estudiantes de ciencias de la computación son bastante capaces de aprender sus conceptos básicos. Este adiestramiento beneficia a los estudiantes al darles la oportunidad de considerar posibles carreras profesionales en el derecho de propiedad intelectual, tanto como agentes de patente, o como abogados si decidieran continuar en la escuela de derecho. También ayuda a asegurarse de que los profesionales de las tecnologías de la información del mañana serán capaces de hacer contribuciones bien informadas a las leyes de propiedad intectual que nos servirán en el siglo 21.
Biografía
John P. Kozma es profesor visitante en el Departamento de Ciencias Computacionales en la Universidad de Charleston, y es asesor especial para la firma de abogados Barnwell Whaley Patterson y Helms. Sus intereses de investigación son el análisis de requisitos software y el análisis del lenguaje natural. Ha recibido un JD por la Universidad de Carolina del Sur, y un PhD en Ciencia Computacional por la Universidad de Tulane. Es miembro de ACM y de IEEE. Se puede contactar con el en kozma@cs.cofc.edu.
Thomas W. Dion es un estudiante de Ciencias de la Computación en la Universidad de Charleston, actualmente apuntado en el curso independiente de estudio con el Dr. Kozma, Propiedad Intelectual y Tecnología de la Información. Se puede contactar con el en diont@edisto.cofc.edu.