por Bryan Stroube
Traducción de Pablo Cayuela
Recientemente, un movimiento de software de humilde origen, conocido como de código abierto, ha comenzado a agitar y a desafiar a algunas de las más grandes compañías del mundo. El software de código abierto ha sacudido al mercado al potenciar la estructura central de la World Wide Web [3]. Muchos han predicho ya, la muerte del software propietario para aplicaciones de escritorio, a manos de un nuevo mundo potenciado por el software de distribución gratuita.
La distinción entre software gratuito y software de código abierto es a menudo mal entendida. Este último está disponible de manera gratuita; sin embargo, existe una gran diferencia entre código abierto y otros productos, como el shareware, o programas gratis como Microsoft Internet Explorer y AOL Instant Messenger. En el software comercial, los detalles internos y las instrucciones que describen cómo trabaja un programa, lo que se conoce como código fuente, normalmente se encuentra oculto y fuera del alcance del usuario. Esto es bastante lógico: si la compañía va a vender un producto, ¿por qué entregar las instrucciones de construcción del producto, permitiendo que otros lo fabriquen, vendan, o distribuyan? El software de código abierto no sólo está disponible gratuitamente, sino que además incluye el código fuente con todos los programas [4].
Quizás, la más sólida producto del movimiento, sea el sistema operativo GNU/Linux (a partir de aquí, lo llamaremos tan solo "Linux"). Linux redefinió la manera de desarrollar ciertos tipos de software. "Hasta la aparición de Linux, se creía que para desarrollar software del nivel de complejidad de un sistema operativo, era necesario un equipo de personas altamente integradas y relativamente pequeño", comenta Eric Raymond, un notable programador de código abierto y analista industrial [6]. Sin embargo, Linux, incluso en aplicaciones de escritorio, aún es empleado esencialmente por aficionados con inclinación técnica. Las mejoras a los programas de código abierto, como Linux, provienen en gran medida de los usuarios, desempeñando virtualmente, el rol de codesarrolladores [6]. Linux ha mostrado su potencial en el área comercial y entre aficionados técnicos, ambientes en los que los usuarios son bastante hábiles y pueden proveer realimentación sobre el progreso del proyecto, asunto crítico en la idea del desarrollo de una comunidad. Pero las diferencias demográficas entre los actuales usuarios de Linux y los de computadoras personales, crean una barrera en la conversión de Linux en un sistema de aplicaciones de escritorio para el usuario promedio.
La clave en las aplicaciones de escritorio está en la sencillez. Los programadores de código abierto saben esto, y están empezando a tenerlo en cuenta. Pero la naturaleza dinámica del movimiento de código abierto, normalmente produce complejidad. Al tiempo que muchos piensan que la flexibilidad de modificaciones para personalización es un aspecto importante de los programas de código abierto, la sencillez sería difícil de lograr [7]. Además, buena parte del software de código abierto se distribuye bajo la licencia pública general GNU, que explícitamente establece en su preámbulo que "tiene por objeto garantizar la libertad de compartir y modificar el software libre [1]." A pesar de que la licencia es beneficiosa para usuarios con alta orientación técnica, no es de gran ayuda para la mayoría de los usuarios de computadoras, que invierten su tiempo en la adquisición de habilidades básicas para la operación de computadoras, no para programación. Desafortunadamente, no todos tienen el tiempo, o menos aun, el deseo de convertirse en programador experto. El desarrollo de programas de código abierto está dirigido por las necesidades de los desarrolladores. Normalmente, estas necesidades no se superponen con las del usuario casual. Sin incentivos económicos para desarrollar a medida de estos últimos, los programadores de código abierto dedicarán un tiempo insuficiente para sus requisitos.
Los productos de código abierto y el lucro forman una dupla paradójica. El código abierto implica la distribución libre y gratuita de programas e información, sin las complicaciones de la gestión de propiedad. Así, cualquiera es libre de contribuir y modificar el software para uso personal. ¿Cómo puede entonces, una compañía invertir en software de código abierto para lograr ganancias? Irónicamente, VA Linux Systems, una compañía que comercializa servidores basados en Linux, tuvo la más alta primera oferta de publicación de acciones (IPO) en la historia de Wall Street. VA Linux Systems obtuvo una ganancia de seiscientos noventa y ocho por ciento en su IPO durante el primer día [2]. Mientras que es cierto que compañías como VA Linux, Redhat, y ahora incluso IBM, están haciendo sus incursiones en la búsqueda de rentabilidad con Linux, la mayoría de estas soluciones están orientadas al mercado empresarial. Una compañía debe desarrollar aún, una estrategia seria de comercialización sobre el desarrollo de software de código abierto para aplicaciones de escritorio. Mientras un variado número de servicios y productos sobre Linux pueden ser y son adquiridos para propósitos comerciales, los usuarios no especializados aun no han invertido en aplicaciones de código abierto.
Una de las tendencias actuales de la industria es eliminar la computadora, y comercializarla como un tipo de dispositivo de la nueva era. La meta está en alejarse de las complicadas interfaces y configuraciones, que son sinónimos de la computación personal. Por años, la atracción de las computadoras Apple fue su sencillez de uso frente a la competencia. La gente quiere usar computadoras por sus servicios: email, Internet, fotografía, etc. No quieren preocuparse con instalaciones y actualizaciones de software. Desgraciadamente, la mayoría de las aplicaciones de escritorio de código abierto, en su forma más pura, no son precisamente simples. Muchos de los beneficios que ofrece el código abierto requieren activa participación del usuario. Irónicamente, el software de código abierto está desempeñando un buen papel en el mercado de los dispositivos para Internet, en los que el software puede ser controlado y distribuido para un único propósito por el fabricante de hardware. Pero en los sistemas de escritorio, que se emplean para variados propósitos, no es posible forzar tal control.
Hoy en día, Linux ha tenido un limitado impacto en el mercado de los sistemas de escritorio. Algunos argumentan que las aplicaciones críticas están siendo desarrolladas justo ahora, y que muy pronto seguirá la revolución de los sistemas de escritorio. Linux es por su origen, un sistema operativo basado en línea de comando, algo normal en el mercado de los servidores comerciales. Se han iniciado muchos proyectos para proveer a Linux de un ambiente gráfico de ventanas. Proyectos de código abierto como Gnome y K Desktop Environment (KDE), pretenden brindar la facilidad de uso de Microsoft Windows o MacOS a Linux y a otros programas de código abierto [5]. A medida que estos productos maduran, aumenta la plausibilidad de uso de las aplicaciones de escritorio.
A menudo, el valor agregado de un producto comercial consiste en el soporte que la compañía provee. Para los desarrolladores de código abierto, este es un asunto complicado. Dado que no poseen los recursos necesarios para solventar un equipo técnico de soporte, casi todo el soporte es provisto por la comunidad de la red relacionada con el producto. En el ambiente de negocios, esto no representa un problema. Muchas compañías que emplean software de código abierto, poseen personal muy capacitado que opera como soporte técnico interno, corrigiendo muchas veces los problemas, modificando ellos mismos el software. Algunas, incluso dedican sectores completos al desarrollo de proyectos específicos de código abierto, en los que la compañía confía. Para los usuarios con orientación técnica, el sistema de soporte de la comunidad de Internet, es a menudo superior a los incluidos en el típico software comercial [8]. Por otro lado, el consumidor medio no se beneficia con este sistema. Los soportes brindados a través de números gratuitos de teléfono, son fundamentales para el típico usuario de aplicaciones de escritorio. Por desgracia, los proyectos más pequeños de código abierto, no pueden proveer este tipo de servicio tan necesario. Compañías más grandes, tal como Redhat, han comenzado a ofrecer asistencia mediante la facturación por servicios. Esto es vital para la aceptación del software de código abierto en sistemas de escritorio.
La situación de los sistemas de escritorio puede beneficiarse del análisis del éxito que el software de código abierto ha visto en el mercado empresarial. No hay mejor ejemplo que el servidor web Apache. Actualmente soportando casi al sesenta por ciento de todos los sitios de la web, Apache es uno de los proyectos de código abierto más exitosos del momento [3]. Además, la mayoría de los servidores Apache corren bajo Linux, lo que aumenta la importancia del software de código abierto en el sector comercial. El desarrollo de Apache ha sido dirigido en gran manera, por el personal de corporaciones que lo emplean, y son quienes agregan características y actualizaciones en función de sus necesidades.
A pesar de los inconvenientes para la aceptación del software de código abierto en los sistemas de escritorio, muchos continúan pregonando una pronta revolución en la que Linux y otros proyectos de código abierto prevalecerán ante sus rivales comerciales [5]. Sin embargo, la tendencia del software de código abierto, indica otra cosa. La clave para la aceptación está en la confianza por parte de las empresas y en el soporte de aplicaciones de escritorio como KDE y Gnome. Mientras las empresas no puedan cambiar sus sistemas de escritorio por alternativas de código abierto, y más importante aún, no dediquen áreas de programadores a mantener y actualizar el software, el usuario promedio no tendrá alternativas viables al software propietario comercial.
Biografía
Bryan Stroube (stroube@acm.org) es estudiante Senior
en Central High School en Evansville, Indiana, y toma varias clases en la universidad
de Indiana del sur. Los intereses de Bryan en computadoras, incluyen redes de
información, diseño web, y el estudio de mecanismos de reacción química mediante
programas de modelado molecular. Desde febrero de 2001, ha estado involucrado
en un proyecto de investigación de química computacional, también en la universidad
de Indiana del sur. Durante el verano boreal de 2001, asistió a clases en la
universidad Carnegie Mellon en Pittsburgh. Bryan planea obtener un Major en
ingeniería de computadoras, cuando inicie clases de tiempo completo en 2002.
En su tiempo libre, Bryan disfruta jugando tenis y basquetbol, y visitando la
granja de su abuelo.
Last Modified:
Location: www.acm.org/crossroads/espanol/xrds8-4/desktopOpenSource.html